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palacio infante don luis boadilla

Palacio infante don luis boadilla

Considerada una de las joyas más destacadas del panorama nacional, el Palacio de Infante don Luis de Boadilla del Monte es un auténtico estandarte del neoclásico. Este movimiento estético servía para reflejar en las artes los principios intelectuales de la Ilustración. Situado en el casco histórico de la ciudad madrileña, el palacio fue construido en 1765 por el arquitecto Ventura Rodríguez.

Historia del Palacio de Boadilla

La historia de este monumento se remonta en la transformación de un antiguo palacio llamado el Palacio de las Dos Torres. Esta edificación se construyó por diferentes etapas en el siglo XVII. El Infante Don Luis de Borbón lo adquirió en 1761. Poco después, este encargó la fabricación y transformación del mismo a un arquitecto destacado en el siglo XVIII español, Ventura Rodríguez.

Las obras se produjeron de forma muy rápida y en tan solo cuatro años se convirtió de un simple pabellón de caza a un palacio como complejo señorial del Infante. El palacio fue la residencia principal del infante don Luis durante 11 años. Desde 1765 hasta 1776, año de su matrimonio morganático con María Teresa de Vallabriga, tras el cual se trasladó al palacio de la Mosquera.

Cuando el Infante murió, esta joya arquitectónica del neoclásico cayó en manos de los duques de Sueca. Estos albergaron colecciones de arte muy importantes de la época, si bien durante la Guerra Civil fue saqueada y el palacio sufrió daños importantes por el conflicto bélico nacional. Además, en estos años también tuvo la función de cuartel y hospital. Una vez acabado el conflicto, varios años después fue reformado y adaptado como internado de niñas del Auxilio Social.

Durante 1974 fue declarado Monumento Nacional y en 1998 fue propiedad por el consistorio de la ciudad, el Ayuntamiento de Boadilla del Monte. Pese a la fugaz concesión para un proyecto que no fraguó por parte de la SGAE, en el que consistía en un centro de alto rendimiento cultural con auditorio, el Ayuntamiento volvió a tener la propiedad a finales de 2009. En el palacio de Infante de Luis de Boadilla del Monte ha sido escenario de algunas películas españolas destacadas como “Los Fantasmas de Goya”.

Exterior e Interior del Palacio de Boadilla

La fachada de este Palacio es inmensa. Con una cara rectangular que ocupa hasta ochenta metros de largo por 17 de ancho. Hasta más de 6.000 metros cuadrados atesora de superficie con una fachada trasera en la que se encuentra un jardín. En un primer momento, se concibió en torno a la gran fuente central, se dividen en tres áreas diferenciadas:  el nivel inferior, que se corresponde con las huertas, y las dos terrazas. La alta, en la zona de parterres, y las laterales, que en su día tendrían árboles frutales.

Exterior del Palacio de Boadilla del Monte

Exterior del Palacio de Boadilla del Monte

Siendo como principales materiales de construcción el ladrillo y la piedra, las cubiertas están realizada en teja árabe. Este palacio está coronado con dos pequeñas torres situadas en los extremos en las cubiertas, haciendo mención especial al primitivo del Palacio de las Dos Torres.

Capilla del Palacio Infante Don Luis Boadilla

Capilla del Palacio Infante Don Luis Boadilla

En la zona interior, destacada de forma notable la capilla por su suntuosidad. Durante estos siglos era muy habitual la formación de edificaciones magistrales y grandes de capillas. La profusión ornamental viene motivada por sus materiales ya que disponía de elementos decorativos como las flores en los arcos, cornisas y bóvedas. Además, en esta capilla ofrece los panteones de Maria de Teresa de Borbón y Vallabriga, Maria Luisa de Borbón y Vallabriga, entre algunas de las personalidades históricas de la época. En la actualidad, este palacio albergó importantes colecciones de obras de artes como cuadros de Goyà, Velázquez o Rembrandt.

Con la visita a este precioso y joya arquitectónica del neoclásico es una magnífica ocasión para visitar Restaurante Abrasador El Abuelito, una experiencia gastronómica en la que se puede disfrutar de especialidades como carnes a la brasa y parrilladas de crianza propia en la cercana localidad de Pozuelo de Alarcón, que se encuentra a poco más de 20 minutos en coche.

Fachada del flamante restaurante Abrasador El Abuelito

Fachada del flamante restaurante Abrasador El Abuelito

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