Entradas

Las mejores rutas de senderismo para disfrutar del valle de Valderredible

El valle de Valderredible está surcado por el Río Ebro, que lo atraviesa durante 30 kilómetros desde que entra encañonado por Bárcena de Ebro y se ensancha formando meandros en la vega central, hasta que lo abandona en las proximidades de Villaescusa de Ebro encajándose en las Hoces del Ebro. La riqueza del valle apunta a que en esta zona se concentraron poblamientos humanos de época primitiva.

Es por ello que este valle se puede disfrutar de muchas maneras, debido a que se puede recorrer por numerosas rutas de senderismo diferentes y que cada una de ellas atesora su belleza paisajística bajo un denominador común: la naturaleza. A continuación, describimos algunas de las más destacadas por los senderistas.

Ruta del Tobazo

Conocida por su famosa cascada, la ruta del Tobazo comienza en el último pueblo de Cantabria, Villascusa. En una primera andadura de unos 12 minutos siguiendo el GR99 junto al Ebro llegamos a las estribaciones del idílico paraje conocido como » El Tobazo». El entorno es espectacular, afloramientos calizos, cascadas de agua, empinada subida donde podremos llegar al conjunto rupestre.

Ruta del Tobazo, una de las rutas con más belleza paisajísitca del valle

El manantial se alimenta de un modelado kárstico que da lugar a la cascada que va formando  la toba caliza que da nombre al lugar. La Toba es una roca que se forma por la precipitación de la caliza que venía disuelta en el agua que surgía de la surgencía. Esta piedra porosa ha sido muy utilizada para la construcción en la zona. Es una roca porosa y muy manejable. 

C:\Users\Usuario\Desktop\eric\ruta del tobazo 2.jpg
Otra imagen de la Ruta del Tobazo

El conjunto eremítico que encontramos arriba, causado por formaciones naturales y la mano del hombre, nos lleva a imaginarnos el grado de que podrían tener este conjunto de anacoretas que se instalaron en este lugar allá por el siglo IV. 

Ruta del Mardancho

C:\Users\Usuario\Desktop\eric\ruta del mardancho.jpg
La Ruta del Mardancho es una de las más sencillas de todas dada su llanura y ruta cirucular

Considerada una de las rutas más sencillas de todas, ya que casi toda su andadura es en llano, y además una de las más históricas por lo que conlleva esta ruta del Mardancho, que es es junto al Panero los dos ríos que se unen al Ebro en Valderredible. Cabe destacar que esta ruta es circular y se acaba en el punto de partida.

En este primer tramo tenemos a la izquierda al farallón del páramo de la Lora. En apenas 30 minutos se puede contemplar la silueta de la Iglesia Gótica de Susilla., conocida como la catedral de Valderredible. Su tamaño y estampa dominan el pueblo. Es del siglo XVI, aunque está muy reformada. En este punto del camino el sendero oficial señala que sigamos camino pero Susilla aún guarda un secreto en el fondo del pueblo. Siguiendo un camino nos vamos a encontrar con una joya del rupestre:» El conjunto rupestre de Santa Mª de Peñota.

Observando algunas casas señoriales de Susilla enfilamos camino a la ermita de la Virgen del Monte. Este tramo, en leve subida, sigue siendo una ruta muy sencilla, nos lleva por un entorno donde los robles van cogiendo protagonismo. En apenas 20 minutos llegamos a un cruce donde nos señaliza la subida a la ermita.

Tras una subida llegamos a una ermita del siglo XVI, reformada en los años 60, que está en un sitio privilegiado. Nos quedamos un rato contemplando la excelente panorámica que tenemos, la Lora. Acto seguido nos encaminamos al último tramo que nos lleva hasta la iglesia Románica de Villanueva. Del siglo XII, tan solo conserva el ábside de la época. Sus canecillos, capiteles y ventanas destacan. Dicen que están realizados por las mismas manos que las de la colegiata de Cervatos. Su visita es obligada y es una de las joyas del Románico de la zona.

Al acabar alguna de estas rutas, pueden disfrutar de un descanso para hacer un alto en el camino y tomar un refresco o comer en restaurante Abrasador Cantabria, especialista en carne a la brasa de crianza propia de ternera añoja y cerdo ibérico de cebo de campo, un lugar acogedor, donde poder disfrutar del conjunto de la naturaleza que ofrece el Ebro.

El Valle de Valderredible, una odisea a la naturaleza y al romanticismo en Cantabria

El valle de Valderredible se encuentra en el mismo municipio, siendo este el más extenso y meriodional de Cantabria, abarcando casi 300 km cuadrados. Este valle limita al norte con Valdreprado del Río, al este y sureste con Burgos y al oeste y suroeste con Palencia. Discurre el río Ebro, de ahí que sea catalogado para muchos unos de los paisajes más bonitos de toda Cantabria, debido a que se encuentran numerosos enclaves románticos e iglesias rupestres con mucha historia.

Es por ello que los más románticos eligen este valle tanto por su naturaleza como por sus rutas. Su curioso nombre procede del altomedieval Val de Ripa Ibre, es decir, el valle de la ribera del Ebro, que es el principal protagonista geográfico de la zona.

Otra foto del Valle de  Valderredible en Cantabria
Otra foto del Valle de Valderredible en Cantabria

Se trata de una amplia depresión de unos 30 kilómetros de longitud de oeste a este, recorrida por el Ebro y algunos afluentes como el Mardancho o el Panero, y perfectamente delimitada al sur por el escalón natural que da paso al Páramo de la Lora, y al este por una paramera similar, la de Bricia. Separando ambos páramos, el Ebro ha excavado unas espectaculares hoces para continuar su largo camino hacia el Mediterráneo, siendo este el inicio de los grandiosos cañones del norte de Burgos.

El relieve de Valderredible es por lo demás bastante suave, con montes que sobrepasas los 1.200 metros y accidentan la mayor parte del municipio, mientras el amplio fondo del valle se sitúa en torno a los 700 metros, con una altitud media ligeramente inferior a la de los vecinos valles de Campoo, Valdeolea y el norte de Palencia. Se trata de un paisaje peculiar, muy distinto al resto de Cantabria y mucho más parecido a los valles burgaleses inmediatos. La riqueza del valle se debe, según los expertos, a que en esta zona se concentraron poblamientos humanos desde la época más primitiva. Incluso, desde la Edad Media se construyeron iglesias románicas, como la colegiata de San Martin, allá por el siglo XII, que aún conserva restos de la antigua iglesia mozárabe en unos arcos del cementerio. Esta iglesia es una de las máximas exponentes del románico en Cantabria

(Imágenes cedidas por asrteguias.com)

Colegiata románica de San Martín de Elines
Colegiata románica de San Martín de Elines

En el recorrido por pleno valle del Ebro, entre el Valderredible y el de Valdeola se pueden encontrar los diferentes monumentos: Iglesia rupestre de San Acisclo y Santa Victoria Arroyuelos, Iglesia románica de San Juan Bautista de Villanueva de la Nía, Iglesia románica de Santa Leocadia de Castrillo de Valdelomar, Iglesia rupestre de Santa María de Valverde, Iglesia rupestre de los Santos Justo y Pastor de Olleros de Pisuerga, Iglesia románica de Santa María de Retortillo, Iglesia románica de Santa María la Real de Las Henestrosas de las Quintanillas.

Iglesia románica de Santa Leocadia de Castrillo de Valdelomar
Iglesia románica de Santa Leocadia de Castrillo de Valdelomar
Iglesia románica de San Juan Bautista de Villanueva de la Nía
Iglesia románica de San Juan Bautista de Villanueva de la Nía
Iglesia rupestre de San Acisclo y Santa Victoria Arroyuelos
Iglesia rupestre de San Acisclo y Santa Victoria Arroyuelos

A pesar de la riqueza del valle, sin embargo, la relativa cercanía al País ha  provocado que muchos de sus antiguos vecinos y descendientes hayan arreglado sus casas del pueblo para pasar los fines de semana y sobre todo, las vacaciones de verano, cuando el valle asiste a una auténtica resurrección, con fiestas en muchos de sus pueblos. Por ello, aunque el valle ha quedado casi despoblado, por lo menos las casas se han conservado y los pueblos no han quedado abandonados como en otras regiones de España.

En plena Alta Edad Media surgieron las iglesias rupestres de Arroyuelos, Campo de Ebro y Santa María de Valverde, de estilo mozárabe y de repoblación. En Ruanales podemos admirar un grabado faliforme de la Edad de Bronce (gran falo grabado sobre una roca a dos metros de altura) y el «abrigo rocoso del Cogular«, que pertenece también a la edad del Bronce y presenta pinturas esquemáticas en negro y rojo, con hombrecillos y arborescentes, además de figuras ecuestres.

RUTAS

En este valle hay diversas rutas asequibles para realizar durante el Valderredible. No obstante, hay uno que destacan del resto por su belleza y facilidad para completarlas. El paseo desde Polientes hacia la localidad de San Martin de Elines, donde se encuentra la famosa Colegiata Románica de San Martín de Elines, uno de los monumentos más emblemáticos del valle.

Es un camino muy cómodo que parte tras pasar una nave de ganado, desde Arenillas de Ebro hasta llegar hacia Villota. Hay que seguir de frente y no optar por la carretera de la izquierda que cruza con el Ebro. Pocos metros después, en la primera curva a la derecha, dejaremos esta carretera y entraremos a la izquierda por otra pista asfaltada, la cual nos lleva directamente a San Martín de Elines. Acto seguido, se llegará al pueblo de Ruerrero, que se distingue por su torre medieval levantada en plena localidad.

Finalmente se enfrentará a una bifurcación de pistas: de frente se sigue al barrio oriental de San Martín de Elines. Pero a nosotros nos interesa el barrio más occidental, donde se encuentra la maravillosa Colegiata de San Martín de Elines.

Todos estos pueblos en los que se pasa es recomendable hacer una parada para contemplar su historia y su belleza paisajística del valle que ofrece otra perspectiva.

GASTRONOMÍA

Las patatas y las setas son los productos más destacados de la gastronomía de Valderredible. El cultivo de patatas es aquí muy abundante, con una producción pequeña pero de extraordinaria calidad. En Abrasador Cantabria siempre es un restaurante abrasador para que puedas hacer una parada para comer o cenar en tu hoja de ruta con el valle y así recargar fuerzas y disfrutar de una gastronomía exquisita con especialidades en carnes a la brasa.

Abrasador Cantabria
Abrasador Cantabria