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Lleida. Historia, naturaleza y deporte… no hay excusa

La ciudad de Lleida nos ofrece la oportunidad de disfrutar de una escapada única dónde  además de poder adentrarnos en la historia del siglo XII- XIII, nos permite disfrutar de los espacios naturales, desde la fértil huerta de Lleida hasta las cumbres del alto Pirineo. En esta zona hay la mayor oferta de turismo activo de todo el territorio español.

En primer lugar os invito a irnos a uno de los monumentos que la Orden del Temple alzó en la estratégica colina de Gardeny, en la segunda mitad del siglo XII. El castillo de Gardeny de Lleida forma parte de la ruta templaria Domus Templi. Este viaje a través del tiempo pone al descubierto gran parte del patrimonio y legado templario de la antigua Corona de Aragón.

Además si este tema os es de gran interés nos ofrecen la oportunidad de ser templario por un día. Pudiendo descubrir desde dentro las costumbres de su día a día en el castillo, qué comían cómo se organizaban, etc…

Una vez adentrados en la ciudad de Lleida es imprescindible la visita al conjunto monumental de la Seu Vella, permite disfrutar de las magníficas vistas de la ciudad que ofrecen el Baluarte de la “llengua de serp” o el Baluarte de la Reina.

Se puede acceder a la Seu Vella en coche o a pie desde la calle Sant Martí entrando en el recinto amurallado por la Puerta del León, o desde la plaza de Sant Joan, en ascensor, por el Portal de Sant Andreu.

La Seu Vella –conocida también como “el Castillo de Lleida”– es el monumento con el que, sin duda alguna, se identifica a la ciudad de Lleida. Esta singular catedral fue construida en un cerro desde donde se divisa, no sólo la ciudad, sinó también gran parte de la comarca del Segrià y la llanura de Lleida. Su construcción, iniciada en el año 1203, se prolongó durante más de dos siglos hasta que en 1431 se finalizó el campanario.

En su casco antiguo nos encontramos con la Catedral Nueva (Seu nova), de estilo neoclásico con influencias barrocas y construido en 1761, encontrando en su interior la imagen de la virgen de Montserrat, patrona de Cataluña. Muy cerca de allí podemos visitar la Iglesia de  San Lorenzo (Sant Llorenç), con una nave central románica de finales del siglo XII y las otras dos y el campanario, del siglo XV de estilo gótico.

Pero su casco histórico también cuenta con otros monumentos como el antiguo hospital de Santa María de los siglos XV-XVI, que es uno de los edificios mejor conservados del gótico catalán. También podemos encontrar la capilla de Sant Jaume o Peu del Romeu construida en 1399.

Paseando por el centro de la ciudad y nos adentramos en la calle Mayor, en la que encontramos bonitos edificios como la Casa Magí Llorens, de estilo modernista de principios del siglo XX. Seguimos paseando y llegamos a la Plaza de la Praería en donde encontramos el Palacio del mismo nombre, aquí se encuentra la sede del ayuntamiento. Por un lado, su fachada es de estilo románico civil, construida en el siglo XII, la que da al río es neoclásica.

Y no nos podemos ir sin disfrutar de los espacios naturales que nos brinda esta provincia, embalses kilométricos, aguas mansas, bravas, termales, lagos glaciales y desfiladeros profundos realzan la diversidad de la privilegiada naturaleza del Pirineo y Prepirineo con paisajes de ensueño y Parques naturales.

Un paisaje de ensueño dejará brotar su espíritu aventurero y le invitará a realizar deportes que salpican emoción y derrochan adrenalina. Además descubrirá también la más rica y amplia demostración del arte románico en Cataluña, declarada patrimonio Mundial.

Y para cuando se abra el apetito, puedes disfrutar de las especialidades en carne a la brasa de Abrasador Barri’s en Lleida.


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